¿Cuál es el verdadero potencial de una persona?

Tomo prestados unos párrafos sumamente interesantes del libro “Nuestro nuevo cerebro – Cómo la era moderna ha modificado nuestra mente” del Dr. Richard Restak (Ediciones Urano, 2005. ISBN: 84-7953-590-3):

Si la genialidad fuese totalmente genética, parecería justificado el pesimismo en cuanto a las posibilidades de alcanzar la eminencia: puesto que los genes son tan importantes, la mayoría de los humanos seguramente permaneceremos encallados en la mediocridad. Por el contrario, si el esfuerzo personal puede dar lugar a una mejora de la estructura y la funcionalidad del cerebro, hasta obtener las prodigiosas memorias a largo plazo necesarias para el rendimiento superior, entonces todos tenemos la capacidad, aunque no de llegar a ser unos genios, sí al menos de alcanzar niveles de rendimiento que nos situarían muy por encima de la gran mayoría de nuestros competidores.

Sobre esta cuestión de si los genios nacen o se hacen he interrogado a Anders Ericsson, psicólogo de la Universidad estatal de Florida en Tallahassee, que ha dedicado los últimos 20 años al estudio de los genios, los prodigios y otros superdotados en áreas tan diversas como los deportes, las artes plásticas y el mundo del espectáculo.

Ericsson está firmemente convencido de que no hay cualidades heredadas especiales que distingan a la persona de alto nivel. El ingrediente clave resultaría ser la disposición para <<forzarse uno mismo al límite y aumentar el control sobre los propios resultados>>, dice, aduciendo un estudio realizado por él acerca del muy prestigioso Conservatorio de Música de Berlín Occidental. Los alumnos <<superiores>>, es decir, los considerados por sus profesores los más notables aspirantes a convertirse en concertistas, practicaban unas 24 horas semanales de promedio. Los <<buenos>> alumnos, es decir, los probables futuros profesores, sólo practicaban unas 9 horas por semana. Según esto, a la edad de 20 años los futuros enseñantes de música tendrían a sus espaldas unas 4.000 horas de ensayos, pero los futuros concertistas se habrían castigado durante 10.000 horas practicando con el instrumento.

Ericsson halló una pauta similar de intensa individualidad y ejercicio asiduo entre los grandes atletas, jugadores de ajedrez y matemáticos.

Y concluye: <<El que desea alcanzar un rendimiento superior no se limita a repetir el mismo ejercicio una y otra vez, sino que se plantea un dominio cada vez más completo, y eso en todos los aspectos de la actuación. Por eso no les aburren los ensayos. En cada sesión de prácticas se dedican a perfeccionar algún detalle, a hacerlo mejor que la vez anterior>>.

De acuerdo a lo anterior, podríamos concluir que la “genialidad” se logra a través de varios elementos:

  • Perseverancia
  • Disciplina
  • Propósito claro
  • Constancia
Probablemente, la “predisposición genética” tenga algo que ver pero no es el elemento crucial para que se desarrollen los genios…en el mundo de la música he conocido a gente sumamente talentosa que no han logrado alcanzar un buen nivel debido a que no practican porque creen que su “talento innato” es suficiente. Tener talento es importante pero es necesario “cultivarlo” para desarrollarlo de la mejor manera posible.
Espero sus comentarios…

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