Nadie puede ser experto en todo…

Aprendizaciones 20160127

Nadie, absolutamente nadie puede ser experto en todo. Vivimos en un mundo donde cada vez hay más personas haciendo cosas distintas, la especialización se ha extendido ampliamente y ¡todavía no hemos visto nada!

¿Qué es lo que sí podemos hacer? Hacer cada vez mejor lo que sabemos hacer, buscar la excelencia en cada cosa que sabemos hacer, mantenernos alejados de la mediocridad a través de la creatividad y la innovación.

Saber delegar se ha convertido en una habilidad que muy pocos tienen y eso los aleja de la excelencia; algunos no delegan por temor a parecer incompetentes y otros dejan de delegar porque no saben cómo delegar.

Los requisitos para alcanzar la excelencia son:

  • conocer cada función que se realiza en nuestra organización, y
  • ser sinceros con nosotros mismos (cosa muy difícil de lograr porque paree que todos queremos ser “superpoderosos”)

Esperamos sus valiosos comentarios…

Todas las personas son diferentes…

Aprendizaciones 20160126

¿Necesitamos recordar algo tan evidente como que todos somos diferentes y nos comportamos de modo diferente?

Tenemos la inevitable tendencia de juzgar duramente a quienes no piensan como nosotros. La cruda realidad es que si queremos fomentar la creatividad, la innovación y el emprendimiento, tenemos que ser más tolerantes con la diversidad de modelos mentales que tienen cada una de las personas que colaboran con nosotros.

Tiene mucho sentido pero seguimos olvidando algo tan evidente…

Espero sus valiosos comentarios…

Sergio F. Sosa Sánchez

No insistas, las personas no son “recursos”

Aprendizaciones 20160125

Tenemos la extraña manía de “cosificarnos” a nosotros mismos. Todavía veo a muchas personas en diferentes empresas llamando “recursos” a las personas que son colaboradores de cada una de las actividades que desarrollan. Estoy convencido en que una forma para empezar a convertir a nuestras empresas en “lugares estupendos para trabajar” es empezar a respetar a cada una de las personas que se ofrece para colaborar en los proyectos que llevamos adelante. Al final, esas personas nos están alquilando su cerebro y su esfuerzo para ayudarnos a conseguir nuestros objetivos.

Preguntas para reflexión:

  • ¿Qué sería distinto si en nuestra empresa dejamos de referirnos a nuestros colaboradores como “obreros” o “recursos humanos”?
  • ¿Qué tanto respetamos a cada uno de nuestros colaboradores?
  • ¿Saludamos a cada una de las personas que nos encontramos en los pasillos de nuestra empresa? (saludar, decir “buenos días” o “buenas tardes” es una forma de demostrar nuestro respeto hacia los demás)

Aprecio sus valiosos comentarios…

Sergio F. Sosa Sánchez

Renunciar o perseverar: el gran dilema

El-ABISMO-SETH-GODIN

Acabo de terminar de leer el libro “El Abismo” de Seth Godin (Editorial Norma – 2008. ISBN: 978-958-45-0662-7) y preparé un resumen con las frases que más me llamaron la atención.

Antes de compartir tales frases, creo que es muy importante compartir una “fórmula” que escribí junto a Juan Carlos Jiménez sobre qué es necesario para alcanzar el éxito:

Éxito = Fracaso + Aprendizaje + Esfuerzo + Disciplina + Constancia

En esta fórmula, aparece la palabra “constancia (o perseverancia)” que siempre es mencionada como un elemento esencial para lograr el éxito. En “El Abismo”, Seth Godin nos invita a prestarle atención a esa supuesta perseverancia ya que muchas personas perseveran de forma errada al quedarse atrapados en “callejones sin salida” que no les llevan a ninguna parte.

“Los ganadores renuncian todo el tiempo: renuncian a las cosas correctas en el momento correcto.” Seth Godin

Godin nos muestra que los ganadores son personas que saben cuándo renunciar y cuándo perseverar; de hecho, se atreve a acuñar el término “renuncia estratégica”.

“Renunciar a algo es con frecuencia una estrategia excelente, una manera inteligente de manejar su vida y su carrera profesional.” Seth Godin

Muchas personas se quedan estancadas en un determinado empleo porque se mantienen en una zona de confort que realmente es una “ilusión de bienestar” pero que los mantiene atados a algo que no les produce ninguna motivación para alcanzar la excelencia.

“El costo de oportunidad de invertir su vida en algo que no va a mejorar es simplemente demasiado alto.” Seth Godin

El costo de oportunidad es un concepto usado con frecuencia por los economistas. Según Wikipedia:

En economía, el coste de oportunidad o coste alternativo designa el coste de la inversión de los recursos disponibles, en una oportunidad económica, a costa de la mejor inversión alternativa disponible, o también el valor de la mejor opción no realizada. El término fue acuñado por Friedrich von Wieser en su Theorie der gesellschaftlichen Wirtschaft (Teoría de la economía social, 1914).

Se refiere a aquello de lo que un agente se priva o renuncia cuando hace una elección o toma una decisión.

Cuando invertimos nuestro tiempo en algo que no va a mejorar (cuando estamos en un callejón sin salida), el costo de oportunidad es demasiado alto porque nos aleja de aquello que podría resultar realmente beneficioso para nosotros en el mediano y largo plazo.

“Si quiere perseverar en los proyectos que valen la pena, es esencial renunciar a aquéllos que no conducen a ninguna parte.” Seth Godin

En este punto, vale la pena preguntarse si estamos insistiendo en permanecer en un proyecto que no nos conduce a ninguna parte y por qué lo hacemos.

“Renuncie a lo que no vale la pena. Persevere con lo que vale la pena. Tenga el coraje de hacer lo uno o lo otro.” Seth Godin

Creo que esta frase debe tomarse como un mantra cada vez que tenemos dudas sobre el verdadero valor que lo que estamos haciendo.

Para finalizar, les dejo esta reflexión:

“Todos nuestros éxitos son iguales. Todos nuestros fracasos también.

Tenemos éxito cuando hacemos algo extraordinario.

Fracasamos cuando nos damos por vencidos demasiado pronto.

Tenemos éxito cuando somos los mejores del mundo en lo que hacemos.

Fracasamos cuando nos dejamos distraer por tareas que no tenemos el coraje de abandonar.”

Seth Godin

Propósitos de año nuevo

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Propósitos de Año Nuevo

Fernando Sánchez Arias

Los sueños se hacen realidad cuando tenemos la convicción interna para guiarnos, la pasión para emocionarnos y la disciplina para ejecutar las acciones precisas. Takumi

Al culminar un año y a pocos días de iniciar el otro, muchas son las emociones y muchos los pensamientos que experimentamos. El Alfa y el Omega siempre son momentos claves para la reflexión, para la Autoevaluación, para la observación de lo que aconteció y la preparación para lo que deseamos suceda en el futuro.

Es por ello, que he querido compartir contigo, selecto lector, estas ideas que he extraído del libro “Don’t sweat the small stuff…and it’s all small stuff” (Hyperion) de Richard Carlson, Ph. D., de aprendizajes de mi permanencia en Japón y de conversaciones con mis senseis de Tai Chi Chuan en Nagoya. Son simples pero poderosas y confío en que sean de ayuda para tu visión del próximo año.

REFLEXIÓN (Hansei)

Uno de los aspectos más importantes a la hora de prepararnos para un nuevo año es dar un vistazo a lo que sucedió. Para ello he encontrado relevantes estas preguntas:

1.   ¿Qué alcancé en relación a lo que establecí como mis metas en diciembre de 2014?

2.   ¿Qué dejé de hacer?

3.   ¿Qué logré que no estaba planificado?

4.   ¿Qué cambió en mi manera de pensar?

5.   ¿Qué se modificó en mi manera de expresar mis sentimientos?

6.   ¿Cómo se transformó mi conducta?

7.   ¿Qué personas fueron claves para mi vida interior/espiritual/emocional este año?

8.   ¿Qué personas contribuyeron a mis logros materiales/profesionales este año?

9.   ¿Cuáles son las tres cosas que más me gustaron de este año?

10. ¿Qué cosas/acciones/personas/condiciones me ayudaron a lograr esto?

11. ¿Cómo puedo mantener el ritmo interno para repetir logros similares?

12. ¿Cuáles fueron los tres momentos más difíciles?

13. ¿Qué cosas/acciones/personas/condiciones generaron estos momentos difíciles?

14. ¿Qué puedo cambiar en mí para evitar que estos momentos se repitan?

15. ¿Cómo estuvo mi balance intelectual-emocional-físico-espiritual-material?

16. ¿Dónde estuve más fuerte y dónde más débil?

17. ¿Dónde deseo concentrarme este año para lograr equilibrio?

Es muy importante que al realizar estas preguntas las hagamos con una actitud positiva y proactiva, celebrando los aspectos fuertes y visualizando los fracasos como oportunidades de aprendizaje, los errores como oportunidades de mejora y los problemas como oportunidades de éxito. Es clave el tomar conciencia de que estamos en un proceso donde nada es definitivo, donde el pasado no es garantía del presente y mucho menos del futuro. Uno de mis maestros de Tai Chi me comentaba con sus sabias palabras lo que mucho hemos leído en la literatura Zen: “Cuando te estoy hablando, mis palabras son parte del pasado”, “sólo puedes actuar en tu aquí y ahora…concéntrate en cada inspiración y en cada exhalación que realizas, así podrás pensar, sentir y actuar en la dimensión cierta para cambiar lo que quieras”.

De manera que, sea en tu vida personal, en tu familia, en los negocios o en tu vida social y comunitaria, piensa, siente y actúa con plena convicción de que todo puede mejorar con tus elecciones, con tus decisiones, por lo que es determinante el dar ese vistazo al pasado para saber el cómo actuar en el presente, visualizando un año nuevo pleno y abundante.

Antes de pasar a los propósitos de año nuevo, es prudente actuar sobre lo siguiente:

  • Agradecimiento: agradece a aquellos que te ayudaron con una nota, una tarjeta, un obsequio material o espiritual, una llamada; sé creativo.
  • Amor: expresa verbal y físicamente el más hermoso sentimiento que existe en la humanidad, di textualmente “te amo”, “te quiero”, “te admiro”, a los seres que te rodean en cualquiera de los ambientes donde actúas.
  • Compasión: hay gente que materialmente no posee las condiciones para vivir una Navidad y una Noche de Año Nuevo con alegría y visión próspera. De nada sirve la lástima o la pena. En cambio, como afirma el doctor Carlson, la compasión nos hace actuar con iniciativa y amor para aportar algo a otro ser vivo. Además, al hacerlo en forma anónima, nos ayuda a elevar nuestro espíritu.
  • Perdón: al perdonarnos por las metidas de pata y las pérdidas de cabeza de este año, conjuntamente con el perdonar a aquellas personas por las cosas que creemos nos hicieron, limpiamos nuestro interior y dejamos atrás el lastre que significa tener enganchadas a nuestra cintura todas las personas y situaciones ligadas a la tristeza, el dolor, miedo y fracaso. Cuando nos perdonamos, expresamos perdón y perdonamos, nos liberamos y liberamos a los otros…una excelente forma de iniciar un año.

VISIÓN 2016

Una de las mejores formas de crear los propósitos de año nuevo es tomar unos marcadores o creyones de colores y en una hoja blanca dibujar en el centro un símbolo que nos represente (retrato, un vegetal, un mineral, un animal o cualquier objeto). Debajo o alrededor de esta figura, escribe tu nombre bien resaltado y el texto: “Visión 2016”. Partiendo de esta figura central, dibuja unas ramas o líneas gruesas, una de cada color para cada una de las dimensiones siguientes:

1. Claves: escribe aquí cuáles son los principios o valores que van a guiarte durante este nuevo año. Por ejemplo: amor, calidad y humildad pueden ser los valores de un hombre de negocios que desea amar más y mejor a su gente en la casa y la empresa; desea generar todas sus acciones cumpliendo y excediendo sus estándares y los de sus clientes internos/externos; y espera actuar con humildad para controlar su ego en su interactuar diario.

2. Intelectual: escribe aquí todas tus metas relacionadas con el desarrollo de tu intelecto. Ejemplos: escribir un libro, hacer un doctorado, hacer un curso de filosofía, diseñar un taller de finanzas, conversar mensualmente con una persona interesante, leer libros o revistas con una frecuencia determinada.

3. Emocional: escribe aquí lo referente a tus deseos emocionales. Ejemplos: pasar más y mejor tiempo con mi esposa, levantarme más temprano y jugar con mis hijos en la cama antes de levantarlos para ir al colegio, realizar una reunión de toda la familia en una hacienda, hacer una reunión de ex-alumnos de bachillerato o aprender a expresar mejor mis sentimientos con inteligencia emocional.

4. Físico: escribe qué cosas deseas obtener en la dimensión física, como por ejemplo: reducir la barriguita, dejar de comer carne roja, dejar de fumar, practicar Tai Chi Chuan o Aikido, caminar o correr todas las mañanas con un amigo, hacerse el chequeo médico que está pendiente desde hace tres años.

5. Espiritual: en esta dimensión se registran las acciones para elevar o mejorar nuestro espíritu, sin distingo de fe o creencias. Ejemplos: meditar u orar todos los días, asistir a un retiro espiritual solo o con la familia, perdonar a fulanito, expresarle perdón a menganita, apadrinar a un niño de la calle y ser su coach personal, entre otros.

6. Material: en esta rama escribe las cosas materiales como dinero (cantidad y frecuencia), artículos personales, equipos electrónicos, casa, carro, libros, etc.

7. Locuras: esta dimensión es para escribir los sueños o deseos más locos que tengas y que puedan dar aliciente a tu año. Ejemplos: saltar en bengi, volar en parapente, bucear en alguna isla del Mar Caribe, nadar con delfines, ir al Amazonas, pintar un graffiti ecológico con los niños del colegio de tus hijos, y cualquier cosa que se te ocurra.

8. Fortalezas: las tres cosas o aspectos más fuertes que debes mantener para alcanzar lo que anhelas.

9. Oportunidades de mejora (ODMs): los tres aspectos que debes cambiar o de lo contrario generarás conflictos o momentos difíciles innecesarios.

10. Gracias: esta rama la dejarás en blanco e irás escribiendo el nombre, teléfono o e-mail de cada persona a la que debas agradecerle algo durante el 2015.

Añade gráficos, dibujos, fotos, recortes de revistas o periódicos a cada una de las metas en cada una de las ramas y saca cinco (5) fotocopias a colores de este mapa Visión 2016 y pégalas en tu closet, espejo del baño, escritorio, tablero del carro y reduce una para tu agenda. Revísalas diariamente y ve marcando con un resaltador las que vayas logrando. Será una gran ayuda práctica para un inicio y desarrollo fluido del año.

Al despedirme, quiero dejar contigo unas sugerencias que el doctor Carlson comparte en su bestseller, el cual estuvo en los primeros puestos del New York Times y es muy agradable de leer. Espero que sean un ingrediente activo para cocinar un 2016 cargado de salud, alegría, aprendizaje, prosperidad y amor. Aquí tienes estas sugerencias:

  • Evita que la perfección arruine la excelencia.
  • Elimina la idea de que personas tranquilas y relajadas no alcanzan el éxito.
  • No interrumpas a los demás para terminar sus oraciones.
  • Haz algo agradable para una persona sin que se dé cuenta que eres tú.
  • Mira a través del comportamiento y descubre la intención e inocencia de las personas.
  • Observa la vida como una prueba y no como algo definitivo.
  • Reconoce a los demás y muérdete la lengua cuando vayas a alardear de ti mismo.
  • Elimina tus limitaciones evitando justificarlas o excusarte por ellas.

Con esta contribución esperamos garantizar un año que esté lleno de gente alineada internamente y orientada a un equilibrio familiar, profesional y ciudadano. Más gente creando, más gente liderando, más gente construyendo, más gente transformando, más gente sintiendo…más gente siendo.

Akemashite Omedetó Gozamaizu!

¡Feliz Año Nuevo!

La fábula de los pescadores

botes-de-pesca

Tomo prestada esta historia del libro “La culpa es de la vaca para líderes” de Jaime Lopera Gutiérrez y Marta Inés Bernal Trujillo (Intermedio Editores, 2012. ISBN: 978-958-757-142-4)

Había una vez una aldea donde existía un grupo de personas que solían llamarse pescadores. Todos los que se llamaban así, se reunían con frecuencia a conversar sobre el oficio, la abundancia de peces en todas partes y los diversos procedimientos para pescar. De hecho, toda el área donde vivían estaba rodeada de lagos llenos de peces.

Como defendían el ser pescador como un oficio muy importante, construyeron altos y bien diseñados edificios para centros de acopio, de información y de capacitación de pescadores. Con frecuencia recibían a otros pescadores con el objeto de difundir las virtudes de la pesca y promoverla en sitios lejanos. Unos comités especiales señalaban los procedimientos de pesca que debían ser considerados para los nuevos aprendizajes.

Lo cierto del caso es que ninguno de ellos, ni nadie en sus comités de apoyo, pescaban. Muchos pescadores habían obtenido doctorados en pesca, pero sus maestros no pescaban: sólo enseñaban a pescar.

Más adelante, los pescadores construyeron grandes imprentas para publicar guías de pesca, que se mantenían ocupadas, día y noche, produciendo textos sobre métodos, equipos y programas para motivar a la pesca. En cierto momento se creó un departamento de oradores para reforzar tales fines.

Después de una notable conferencia sobre “La necesidad de la pesca en sociedades desarrolladas”, dos jóvenes abandonaron la reunión y se fueron a pescar al extranjero. Al día siguiente, uno de ellos reportó haber atrapado cien peces y elaboró una “Monografía de la pesca eficiente”.

El otro sólo pescó dos peces muy grandes y pesados, y fue honrado con una medalla de resultados. Entonces dejó de pescar y atravesó el mundo contando sus experiencias a todos los pescadores. Finalmente obtuvo un puesto como miembro de la junta directiva de la entidad que lo había patrocinado.

¿Cuál es la moraleja de esta fábula?

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No te vendas, ¡alquila tu cerebro!

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Muchas personas que son adictas al trabajo le venden su alma a las empresas donde trabajan. Le entregan todo su tiempo a las empresas. Son totalmente dependientes de las empresas en donde realizan su trabajo hasta el punto en que pueden deprimirse si su empresa los despide o cierran sus operaciones en el sitio en donde están ubicadas.

No debemos hacer que nuestra vida gire alrededor de una empresa. El mundo es mucho más grande que una empresa. Hay otras cosas que requieren de nuestra atención: familia, amigos, intereses, etc.

Es importante aclarar que hay una gran diferencia entre ser una persona comprometida con la empresa y venderle el alma a la empresa. Yo puedo estar muy comprometido con mi empresa sin necesidad de venderme a ella. El compromiso está relacionado con la excelencia, en hacer cada tarea de una mejor forma cada día.

Lo mejor que puedes hacer es alquilar tu cerebro a la empresa que te ofrezca las mejores condiciones y permanecer en ella mientras esas condiciones se mantengan o mejoren. Si sientes que esa empresa ya no te sirve como caldo de cultivo para producir cosas geniales, es hora de alquilarle tu cerebro a otra empresa.

¿Te vendes a una empresa o sabes alquilar tu cerebro?