El silencio es de oro…

Aprendizaciones 20170327

Hoy compartimos esta profunda frase de Rafael Alfonzo Ravard y que es muy necesaria en estos tiempos en donde la mayoría de las personas quieren ganar notoriedad y ser “famosas” sin aportar ningún tipo de valor; son tiempos en donde parece que lo importante es hablar sin reparar en las acciones específicas que hacen que las cosas se hagan. Vivimos tiempos en los que muchas personas ofrecen pero muy pocas cumplen sus promesas, en donde muchas personas exigen sin dar nada a cambio.

Esta frase de Rafael Alfonzo Ravard es esencial para retomar el rumbo y asumir que  es esencial “caminar sin hacer ruido”…

Cómo convertirte en un pésimo jefe

Muchas publicaciones sobre gerencia versan sobre las características de los buenos jefes pero no es tan común encontrar cuáles son las características de los pésimos jefes. En este post queremos compartir algunas de ellas:

  1. Subjetividad: una característica frecuente de los pésimos jefes es que toman decisiones de una forma muy subjetiva y sin analizar el panorama completo. Esto hace que tomen decisiones incorrectas que tienen una influencia negativa en la motivación y el desempeño de sus colaboradores.
  2. Ausencia de liderazgo: es común en los malos jefes el no tener liderazgo. Contar con el título de “gerente” no es suficiente; los colaboradores necesitan contar con alguien que “muestre el camino a seguir”.
  3. No dar el ejemplo: muchos jefes exigen cosas que ellos mismos no hacen ni cumplen. Un ejemplo es el de cumplir con el horario de trabajo; es típico de los malos jefes exigir que sus colaboradores lleguen a tiempo a la oficina pero ellos mismos nunca llegan temprano.
  4. No motivar a sus colaboradores: de hecho, los malos jefes son expertos en desmotivar a sus colaboradores y aniquilar las buenas ideas e iniciativas.
  5. No mostrar empatía: saber “ponerse en el lugar del otro” es una habilidad ausente en los pésimos jefes. Los colaboradores terminan sintiendo que son muy poco importantes para sus jefes y creen que son utilizados para beneficio personal de ellos.
  6. No cumplir con las promesas que hace: muchos jefes ofrecen cosas que saben de antemano que no pueden cumplir. Esta conducta hace que los colaboradores se sientan engañados y no crean que vale la pena tener sentido de compromiso con la organización.
  7. Evaluar inadecuadamente el desempeño de sus colaboradores: los pésimos jefes son expertos en hacer evaluaciones basados en las conductas más recientes de sus colaboradores pero olvidan el desempeño que han tenido durante todo el período que van a evaluar. Los pésimos jefes son incapaces de recordar todos los aportes que han hecho sus mejores colaboradores.
  8. Exigir sin dar a cambio: los pésimos jefes son expertos en tener un alto nivel de exigencia con sus colaboradores pero no son capaces de reconocer el valor que aportan a la organización. Para los pésimos jefes, los colaboradores son desechables.
  9. Basar sus decisiones en chismes e intrigas: una pésima práctica ya que las decisiones gerenciales no pueden ni deben obedecer a chismes e intrigas. Antes de tomar una decisión es recomendable escuchar los argumentos de cada una de las partes involucradas.
  10. No apoyar el desarrollo de carrera de sus colaboradores: los pésimos jefes no valoran la formación y capacitación de sus colaboradores; no les interesa contar con personas mejor preparadas ya que los ven como amenazas a su permanencia en el cargo de “gerente”.

Puede que esta lista deba ampliarse por lo que agradecemos que dejen en los comentarios otras características que crean que debemos incluir.

El aprendizaje y la innovación van de la mano…

Aprendizaciones 20160819

Muchas personas tienen la tendencia a creer que sus éxitos pasados representan una garantía para emprender cualquier proyecto en el futuro. Lamentablemente, esto no es cierto porque la historia demuestra con hechos concretos que muchas empresas que han sido exitosas, luego de unos años, se vuelven obsoletas.

Puede que esto se explique por la forma en que actuamos cuando “tenemos éxito” en algo: confiamos en que ese forma de hacer las cosas y que nos llevó al éxito es una fórmula infalible que podemos aplicar en cualquier caso y bajo cualquier circunstancia. Al final, parece que todo se trata de que nos encanta abrazar la comodidad derivada de estar en nuestra “zona de confort“.

Lo cierto es que los modelos de negocio no son eternos: lo que hoy dio resultados muy positivos puede que mañana ya no tenga vigencia. La respuesta pasa por mantenerse en “beta constante” y creer en la cultura de los prototipos; tenemos que aprender a fracasar rápido para poder innovar en lo que hacemos.

¿Qué tal está tu empleabilidad?

joves_gratacels

Antes de empezar a hablar sobre “empleabilidad” es importante que nos acerquemos a su definición; tomemos prestada la definición que ofrece Pau Hortal en su blog:

La empleabilidad es la capacidad de una persona de acceder a un puesto de trabajo, mantenerse en él y reorientarse profesionalmente en caso de pérdida del primero.

Una persona es “empleable” si posee los requisitos en términos de conocimientos y competencias demandados por los empleadores para su perfil y es capaz de transmitir adecuadamente un mensaje al mercado.

Vivimos en tiempos en donde un título universitario no garantiza el éxito profesional. Las organizaciones están haciendo todo lo posible para identificar quiénes son los mejores candidatos para ocupar determinadas posiciones, cómo es su comportamiento, con cuánta facilidad se adaptan e integran a una organización, cuáles son sus motivaciones y qué tan bien se relacionan con diferentes personas en diversos contextos. Esto nos lleva a concluir que la formación profesional es apenas una pequeña parte de la empleabilidad que puede tener una persona.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra empleabilidad?

El blog de expansion.mx ofrece 5 valiosos consejos para mejorar nuestra empleabilidad:

  1. No te encasilles: debes hacerte visible en departamentos diferentes al tuyo. Esto requiere que tengas una buena habilidad para relacionarte con diferentes personas.
  2. Tu principal promotor eres tú mismo: documenta tus logros, sugiere cambios, plantea ideas, lleva esas ideas a la práctica, etc. Demuestra que sientes pasión por lo que haces y que estás comprometido con la misión, la visión y los valores de tu empresa. En el caso de que tus logros no sean reconocidos en tu empresa, puede que te hagas muy visible para otros empleadores.
  3. Aprende a venderte: ¿qué es lo que te hace diferente? ¿Cuál es el valor que le agregas a tu empresa? ¿Cuáles son tus principales fortalezas?
  4. Innova: no te limites a hacer sólo lo que indica tu descripción de cargo actual. Los empleadores valoran mucho el que un colaborador siempre esté dispuesto a hacer un esfuerzo adicional.
  5. No olvides tu capacitación: encontrar soluciones y alternativas creativas es parte esencial de tus funciones. La capacitación continua nos permite mantenernos actualizados y nos ofrece la oportunidad de conocer cómo se hacen las cosas en otras empresas y cómo obtener mayores beneficios.

Recomendamos algunos artículos publicados en este mismo blog:

 

¿Qué sucederá en el 2017?

En estos primeros días del 2017 leo muchas publicaciones sobre tendencias y predicciones sobre lo que podría suceder durante el 2017 que recién acaba de empezar. Con total sinceridad, les comento que mucho de lo que leo es “bullshit” porque nadie tiene la verdad absoluta en sus manos y no podemos tener certezas plenas sobre lo que terminará sucediendo.

Lo que sí es cierto es que en estos días el “pensamiento mágico pendejo” está desbordado. Me gustaría leer más cosas del tipo “durante este 2017 me comprometo a realizar las siguientes acciones” antes de las ya tradicionales frases de “soy el hijo predilecto del Universo y me merezco todo lo que venga a mi”, “2017, ¡voy por ti!”, y otras del mismo tenor que no conllevan ningún tipo de acción ni compromiso.

Primero, lo primero: ¿cuáles son los objetivos específicos que te trazaste para este 2017? Es una buena idea escribirlos y agregar las acciones específicas que te ayudarán a lograr esos objetivos durante este 2017.

Segundo: ¿cuáles son las cosas que tienes que hacer y las decisiones que tienes que tomar para lograr tus objetivos? Lo único que cae del cielo es lluvia, meteoritos y relámpagos. De resto, todo depende de ti más que del universo o el horóscopo.

Tercero: ¿qué tienes que hacer diferente para que tengas los resultados que esperas? Puede que esta sea la parte más difícil porque tenemos la tendencia a aferrarnos demasiado a las “fórmulas exitosas del pasado”. Siempre debemos recordar que “nuestros éxitos pasados no garantizan absolutamente nada”.

Espero sus valiosos comentarios.

Sergio F. Sosa Sánchez

No te conviertas en esclavo de tu smartphone…

 

Se supone que compraste tu smartphone para que te ayudara a completar ciertas tareas. También se supone que te contrataron en tu empresa para que generes unos resultados específicos.

Siempre debes recordar que la efectividad, la eficiencia y la productividad son conceptos sumamente importantes para las personas que te contrataron.

No le prestes demasiada atención a tu smartphone; no tienes que estar disponible para los demás las 24 horas del día.

Por encima de todo, debes prestar atención porque el mundo es mucho más grande que tu smartphone y debes aprender a diferenciar entre las cosas que son urgentes y las que son importantes…

Nota: este post está basado en “When your phone uses you” de Seth Godin.

Lo más leído durante 2016…

Hacemos una revisión de lo que hemos publicado durante 2016 en este blog y ha sido más leído:

  1. 14 cosas obsoletas en escuelas del siglo XXI: “La educación puede fomentarse de arriba hacia abajo, pero sólo puede mejorarse desde la base.” – Sir Ken Robinson
  2. 3 charlas TED que todo educador debe ver:  tres interesantes charlas TED que consideramos que todo educador debe ver y poner en práctica para adaptarse a los tiempos que estamos viviendo.
  3. ¡Cuidado con el “medalaganismo”!: El “medalaganismo” destruye el compromiso y la disposición a trabajar en equipo del resto de las personas que colaboran con nuestra organización porque, al ver que no hay sanciones para quienes transgreden las normas y acuerdos, pierden la motivación a cumplir con aquello que un pequeño grupo no cumple (o no quiere cumplir).
  4. ¿Tu empresa tiene un ambiente laboral tóxico?: ¿Qué hace falta hacer para que tu empresa se convierta en un estupendo lugar para trabajar?
  5. 20 claves del futuro de la educación: ¿Cómo están nuestros sistemas educativos con respecto a estas 20 claves?
  6. 10 competencias clave para los trabajadores en el futuro: independientemente del trabajo u oficio que las personas desempeñen en el futuro, cada vez más se requerirán de competencias y habilidades comunes a cada puesto de trabajo y/o entorno de trabajo.
  7. 11 hábitos de un profesor efectivo: ¿Cuántos de estos hábitos practicas?
  8. Renunciar o perseverar: el gran dilema: Cuando invertimos nuestro tiempo en algo que no va a mejorar (cuando estamos en un callejón sin salida), el costo de oportunidad es demasiado alto porque nos aleja de aquello que podría resultar realmente beneficioso para nosotros en el mediano y largo plazo.
  9. La “caimanera”: Los paralelismos entre deporte y trabajo van más allá de lo que cualquiera pudiera pensar a primera vista, y en este artículo, Alberto Rial lo demuestra con una anécdota tan real como la vida misma.
  10. No insistas, las personas no son “recursos”: Tenemos la extraña manía de “cosificarnos” a nosotros mismos. Todavía vemos a muchas personas en diferentes empresas llamando “recursos” a las personas que son colaboradores de cada una de las actividades que desarrollan.
  11. La empresa “esponja”; ¿ya trabajas en una?: ¿Qué tan diferente es tu empresa del modelo de “empresa esponja”?
  12. Nadie puede ser experto en todo: Vivimos en un mundo donde cada vez hay más personas haciendo cosas distintas, la especialización se ha extendido ampliamente y ¡todavía no hemos visto nada!