Detenerse también es una opción…

Aprendizaciones 20160601

Cuando sentimos que el recipiente está a punto de rebosar, es tiempo de preguntarnos si realmente vale la pena continuar o si es mejor detenernos.

Algo muy importante: hay cosas que no son negociables. Hay personas que intentarán jugar con tus principios y valores pero es mejor detenerlas y decirles que sus actos no son honestos.

Al final, es mucho mejor detenerse a tiempo antes de que el recipiente se rebose…

¿Enfocarse en las grandes tareas o en las pequeñas?

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Con frecuencia, las “tareas pequeñas” son despreciadas por muchas personas porque creen que lo verdaderamente grandioso consiste en hacer “grandes tareas”. Dicen que Dios está en los detalles…

Tao Te King: frases seleccionadas

Uno de los regalos que me hice el pasado diciembre de 2013 fue el libro “Tao Te King” (versión de Dirk Bornhorst, Arturo Garbizu y Carsten Todtmann. OT Editores, 2012. ISBN: 978-980-407-003-7) y quiero compartir algunas frases que me llamaron la atención:

  • El ser y el no ser, unidos emergen de lo mismo, aun llevando nombres diferentes.
  • Entre Cielo y Tierra, parece haber un fuelle. Está vacío pero no se agota; cuanto más trabaja, más produce. Mucho hablar no lo describe: mejor buscarlo dentro de ti.
  • Mejor es detenerse a tiempo, a que el recipiente rebose.
  • Si afilas tu espada a menudo, se desgastará pronto.
  • Modelamos y horneamos la arcilla pero es su interior vacío que la hace útil como recipiente.
  • Hacemos puertas y ventanas pero solo abiertas nos permiten pasar y ver a través de ellas.
  • El sabio cuida sus sentidos; prefiere lo interno a lo externo.
  • Vacía tu mente. Mantén tu corazón sereno.
  • Si uno conoce la constancia, se entenderá y se abarcará todo.
  • Si no tienes fe, otros no tendrán fe en ti.
  • ¿Cómo reconozco el origen del todo? Por lo que está dentro de mi.
  • Si quieres el todo, acepta la parte.
  • El que carece de fe no podrá exigir fe a los demás.
  • Quien se apoya sobre las puntas de sus pies, no podrá mantenerse firme.
  • El que se apresura, no va lejos.
  • Lo pesado es la raíz de lo liviano.
  • El buen viajero no deja huella.
  • Lo real de todas las cosas es un período para avanzar, y uno para quedar atrás. Un período para respirar agitado, y otro para respirar pausado. Un período de fuerza, y uno en decadencia. Un período de subir, y uno para bajar.
  • Nunca debes pensar que puedes conquistar a otros por la fuerza.
  • El que se alegra por la muerte no podrá prosperar en el mundo.
  • Saber cuándo parar es saber preservarnos del peligro.
  • Conocer al hombre es ser inteligente; el que se conoce a sí mismo es sabio. El que conquista al hombre es valiente; el que se conquista a sí mismo es poderoso.
  • Es por no desear ser grande que su grandeza se realiza.
  • La humildad es la raíz de la cual nace la grandeza.
  • El Gran Camino es llano y recto; aún así la gente se desvía de él.
  • Conocer la armonía es conocer la constancia.
  • El que sabe no habla. El que habla no sabe.
  • Al servir sin ser visible aparece lo visible.
  • Palabra buena encuentra oyentes.
  • Lo grande se logra atendiéndolo cuando es pequeño.
  • Un viaje de miles de leguas comienza con el primer paso.
  • Con sabiduría al principio y paciencia al final, nada se arruina.
  • Aprende a desaprender lo aprendido.
  • Rigidez y poder es inferior a benignidad, suavidad y delicadeza.
  • Nada cede más en el mundo que el agua, pero vence a lo más duro y fuerte.
  • Palabras sinceras no son dulces; palabras dulces no son sinceras.

Recomiendo leer “El Tao Te King en la empresa: frases seleccionadas

El Tao Te King en la Empresa (frases seleccionadas)

tao te king empresa

Durante los últimos días de diciembre de 2012 y primeros de este 2013, he estado leyendo el libro “El Tao Te King en la empresa” de James A. Autry y Stephen Mitchell (2010. Editorial EDAF. ISBN: 978-84-414-2165-3) y quiero compartir algunas frases que han cautivado mi atención:

  • Ningún sistema puede dar resultado si no cuenta con el compromiso y la confianza de las personas, no sólo de los que están en lo más alto, sino de todas las que constituyen la organización.
  • El poder de cualquier idea sólo se manifiesta a través de las personas.
  • El tiempo es importante, pero es mucho más importante que seamos nosotros mismos los que estemos equilibrados -y no nuestros horarios-.
  • No se gana nada preocupándose por lo que no se consiguió o por lo que no se tiene.
  • Abandonar las viejas definiciones del poder y conservarse flexibles, blandos y dispuestos a ceder equivale a un acto de fuerza.
  • Si usted habla en vez de escuchar, nunca sabrá cuáles son las situaciones que requieren verdaderamente su atención.
  • El equilibrio de su vida no es una cuestión de tiempos; es una cuestión de valores.
  • No tenemos modo alguno de ver las consecuencias últimas del menor de nuestros actos; por ello, todos merecen nuestra atención meticulosa.
  • No hay en su empresa ninguna persona que tenga más valía humana que ninguna otra.
  • La estructura (organizativa) debe ser, como los acordes del jazz, una base para la innovación y la improvisación.
  • La noción más importante que podemos tener acerca del trabajo es que no estamos aquí para cultivar ideas, sino que estamos aquí para cultivar el espacio que contiene las ideas.
  • La persona que se jacta de que es un líder no lo es.
  • Toda persona y todo trabajo son perfectos, pero todavía existen grandes posibilidades de mejora.
  • Si las personas a las que usted sirve de preceptor son prometedoras es porque han demostrado que saben hacer bien lo que hacen.
  • Las preguntas son más importantes que las respuestas…todas las respuestas que existen actualmente son respuestas a preguntas antiguas.
  • No podemos guiar a la gente si la gente no está dispuesta a seguirnos.
  • Las personas confiarán en usted si usted es capaz de sacar a relucir en ellas su propio sentido de la valía y de la creatividad.
  • El control es una ilusión, y la búsqueda del control provoca trastornos interminables en el centro de trabajo.
  • Esté dispuesto a cambiar de opinión mañana acerca de estrategias, planes o programas de trabajo determinados, si es necesario.
  • En la búsqueda del plan de trabajo perfecto nos volvemos obsesivos en vez de productivos.
  • La ocupación constante puede ser una forma de pereza.
  • Cuando usted vive con la mentalidad del “hacer un poco más” se está despojando a sí mismo del tiempo necesario para reflexionar sobre su trabajo y sobre su vida.
  • “Más” no es sinónimo de “mejor”. Con frecuencia, “más” puede equivaler a “peor”.
  • Cuantas más reglas establezca usted, menos harán las personas las cosas por sí mismas y mayores esfuerzos dedicarán a saltarse las reglas de usted.
  • Si usted se fija en las apariencias en vez de en los resultados, está produciendo un entorno en el que las personas invierten su energía en generar apariencias más que en resultados.
  • Cuanto más se esfuerza usted por decir a las personas el modo exacto en que deben trabajar, menos creatividad aportarán ellas al trabajo.
  • La conducta que eligen las personas depende de cómo las dirijan.
  • Cambiar no equivale necesariamente a mejorar.
  • Usted puede mejorar el trabajo de las personas, pero no puede mejorar a las personas mismas.
  • La confianza es como el amor. O es incondicional o no es confianza.
  • Cuanto más grande se hace una empresa, más autocomplaciente y arrogante se vuelve.
  • Los grandes líderes, en vez de castigar a la persona que cometió un error, la integran en la solución del mismo.
  • Hay mucho miedo a los fracasos y los errores en el trabajo, pues hay mucha tendencia a buscar “chivos expiatorios”.
  • Los errores son normales y necesarios en la empresa.
  • La preocupación por el éxito y el fracaso supone que usted no puede vivir nunca plenamente el presente, que no puede disfrutar de las cosas como son porque su atención siempre está puesta en cómo no son las cosas o en cómo no serán o no deben ser.
  • El líder anima a las personas a apoyarse mutuamente y a velar los unos por los otros.
  • La gran ventaja de saber ceder es que, incluso en la victoria de usted, su oponente no se sentirá derrotado.
  • Ninguna persona honrada debe alegrarse de la quiebra de una empresa.
  • La ambición es una palabra que apela al ego, mientras que la determinación es un compromiso con los logros a largo plazo.
  • El líder sabio mantiene a las personas centradas en el trabajo mismo y en su propósito a largo plazo.
  • Cuando los trabajadores dicen: “este sitio me gusta”, ¿qué están diciendo verdaderamente? Es muy sencillo: están diciendo que se sienten liberados para realizar su trabajo como mejor expresión posible de ellos mismos y de sus capacidades.
  • El líder sabio comprende que su verdadero trabajo consiste en hacer efectivos los puntos fuertes de las personas e irrelevantes sus puntos débiles.
  • Los centros de trabajo son comunidades humanas, y las personas de todas las organizaciones, por bien dirigidas que estén, se sienten insatisfechas de cuando en cuando.
  • La única manera de hacer que todos los trabajadores den de sí lo mejor posible, incluso los que no son muy buenos, es tratar a todos con respeto.
  • Si queremos que las personas encuentren un significado en su trabajo deben percibir la importancia de su relación personal con lo que intentamos conseguir juntos.
  • Lo que hace usted es transitorio, pero lo que es usted esencialmente como persona no se perderá nunca.
  • La organización verdadera no se ve, pues es la energía y el compromiso que se generan cuando las personas trabajan manteniendo unas relaciones mutuas cuyo resultado son unos productos y unos servicios para los clientes.
  • La empresa es una interacción maravillosa de personas -accionistas, trabajadores, clientes, distribuidores-, de sus ideas y de su trabajo.
  • El líder sabio se mantiene flexible, abierto a todas las ideas y opiniones, y mantiene el corazón abierto ante todo el mundo.
  • Es importante determinar el tiempo de maduración de cualquier cosa que se emprende, pues cuando ya esté en marcha, usted tendrá que dejar que se desarrolle a su propio ritmo.
  • El líder sabio sabe que, tarde o temprano, la empresa seguirá adelante sin él.