Las pequeñas acciones cuentan…

Aprendizaciones 20170509

El Manifiesto Crowd es una iniciativa de Antoni Gutiérrez-Rubí y Juan Freire con la colaboración de Francis Pisani. Consiste en 66 tesis sobre la empresa y la inteligencia de las multitudes.

Muchas personas creen que sus acciones son muy pequeñas y no tienen mucho impacto. La verdad es que, en muchas oportunidades, una pequeña acción que entusiasme o inspire a muchas personas puede generar grandes cambios.

Compartimos una interesante anécdota tomada del sitio web de Psicocode:

Como cada mañana, el hombre se despertó y bajó a pasear por la playa. A diferencia de otros días la orilla estaba repleta de miles de estrellas de mar que se extendían a lo largo de toda la costa.

Pensó que ese curioso fenómeno sería consecuencia del mal tiempo y el viento de los últimos días. Se sintió triste por todas aquellas pequeñas criaturas. Sabía que las estrellas de mar tan sólo viven 5 minutos fuera del agua.

El hombre continuó caminando absorto en sus pensamientos. De repente se encontró con un niño pequeño que corría de un lado a otro de la arena. Tenía la cara sudorosa y los pantalones remangados. ¿Qué estás haciendo? – Le preguntó el hombre.

Estoy devolviendo las estrellas al mar, – contestó el niño – Junto todas las que puedo y las lanzo más allá de la rompiente para que no vuelvan de nuevo a la arena. 

Ya veo  – contestó el hombre – pero tu esfuerzo no tiene sentido. Vengo caminando desde muy lejos y hay miles de estrellas ancladas en la arena. Quizá millones. Podrás salvar a unas pocas pero la inmensa mayoría morirá y todo tu esfuerzo no habrá servido para nada. No tiene sentido lo que haces. 

El niño sorprendido le mostró una pequeña estrella que escondía en la palma de su mano y antes de lanzarla al océano le dijo al hombre: Para ésta sí que tiene sentido”.

Siempre debemos estar dispuestos a ejecutar las acciones que sean necesarias, sin importar su tamaño porque no sabemos a cuántas personas les puede parecer algo importante o inspirador y terminen contribuyendo a generar grandes cambios.

¿No tienes tiempo?

Aprendizaciones 20160520

Tomamos prestada la siguiente anécdota del libro “Día a día” de Osho (Editorial EDAF, 2007. ISBN: 84-414-1132-8):

Tres viajeros llegaron a Roma. Fueron a ver al Papa, quien le preguntó al primero: “¿Cuánto tiempo te vas a quedar?”. El hombre respondió que tres meses. El Papa dijo: “Entonces podrás ver bastante de Roma”. En respuesta al tiempo que iba a quedarse el segundo viajero, repuso que sólo podía permanecer seis semanas. El Papa comentó: “Entonces podrás ver más que el primero”. El tercer viajero anunció que únicamente podría quedarse dos semanas en Roma, a lo que el Papa indicó: “Eres afortunado, porque serás capaz de ver todo”.

Con frecuencia sucede que creemos que tenemos suficiente tiempo y dejamos de apreciar las cosas que son verdaderamente esenciales. Esa ilusión también nos lleva a creer que podemos postergar las cosas que son importantes.

Imagina que sólo te quedara un día de vida, 24 horas:

  • ¿Qué harías?
  • ¿Asistirías a esa reunión a la que te acaban de convocar?
  • ¿Seguirías haciendo esas cosas que son importantes pero no urgentes?
  • ¿Cuántas de las cosas que están en tu agenda de hoy dejarías de hacer?
  • ¿A quiénes llamarías para conversar un poco?
  • ¿Qué harías diferente hoy?

Recuerda esto: ¡ya es tiempo de dejar de postergar las cosas que son verdaderamente esenciales!

La normalidad es una ilusión…

20170509

Leemos el blog “A partir de una frase” y encontramos una interesante frase extraída de la película “The Addams Family“:

La normalidad es una ilusión; lo que es normal para una araña es el caos para una mosca.

Diferentes personas ven diferentes cosas; cada quien ve las cosas desde sus propias creencias. Tenemos que aprender a comprender que nuestra definición de “normalidad” es muy diferente de cómo la definen otras personas.

Como señalan en “A partir de una frase“, dos personas en la misma situación pueden estar viviendo de distinta forma la realidad:

La experiencia, que podría considerarse la misma, varía según quien la viva. Y eso hace que se tengan no sólo diferentes miradas, sino también distintos recuerdos, formas particulares de referirse a lo ocurrido,  y sentimientos propios.

Comprender que las distintas historias, personalidades, roles y actitudes pueden hacernos ver distinto lo mismo que miran otros, es habilitarse a preguntar, a construir significados, a no creer que hay una única razón y que todos ven y perciben de igual forma.

Crea la responsabilidad de mostrar lo que se ve , para facilitar la comprensión, el entender, antes que buscar la adhesión o el acuerdo.

Es una invitación a compartir ampliamente la propia mirada, a comprometerse con comunicar con claridad, a buscar la forma de ayudar a ver desde el respeto por la manera de ver del interlocutor.

Algunos conceptos que debemos revisar:

  • Paradigmas: se refiere a ideas, pensamientos, opiniones, creencias, puntos de vista, percepciones, etcétera, que se asumen como verdaderos o falsos.
  • Empatía: es la capacidad cognitiva de percibir (en un contexto común) lo que otro ser puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona cuando se afecta a otra.
  • Asertividad: suele definirse como un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.
  • Tolerancia social: es una actitud fundamental para la vida en sociedad. Una persona tolerante puede aceptar opiniones o comportamientos diferentes a los establecidos por su entorno social o por sus principios morales.

 

7 virtudes esenciales de un buen líder

Aprendizaciones 20170427

Tomamos prestado un escrito del libro “La culpa es de la vaca para líderes” de Jaime Lopera Gutiérrez y Marta Inés Bernal Trujillo (Intermedio Editores, 2012. ISBN: 978-958-757-142-4). Este escrito muestra las siete virtudes esenciales del buen líder según Francesco Alberoni, columnista del diario italiano Corriere della Sera:

  • La sinceridad, contrapuesta a la falsedad, a la intriga, a la calumnia, a la hipocresía.
  • La objetividad, que es la capacidad de juzgar sin dejarse influenciar por los prejuicios y la maledicencia.
  • La fuerza de ánimo, que da serenidad en los momentos difíciles.
  • La humanidad, que es la capacidad de escuchar y de admitir los errores propios.
  • El coraje, para decidir y asumir la responsabilidad.
  • La generosidad, que es la capacidad de entregarse, dando así ejemplo a los demás.
  • La justicia, para escoger a los capaces, a los honestos, a los sinceros, y para descartar a los tramposos, a los calumniadores, a los falsos y a quienes persiguen a los inocentes.

¿Qué te hace feliz?

Leemos el artículo “¿Qué nos hace realmente felices en la vida?: lecciones de un profesor de Harvard, tras años buscando las respuestas” y nos interesó tanto el tema que buscamos el video en YouTube:

Algunas lecciones que aprendemos con Robert Waldinger en esta Charla TED:

  • ¿Qué nos mantiene sanos y felices a medida que avanzamos en la vida?
  • Si tuviéramos que invertir en este momento en lo mejor para nuestro futuro, ¿dónde pondríamos nuestro tiempo y energía?
  • Muchos jóvenes en la actualidad aspiran a ser ricos y famosos.
  • Muchos afirman que lo importante es trabajar duro para lograr mucho más en nuestras vidas.
  • Da la impresión de que debemos perseguir estas cosas para tener una “buena vida”.
  • El panorama de una vida, de las decisiones que toman las personas, y el resultado de esas decisiones, es casi imposible de obtener.
  • La gran lección que se deriva de este estudio es que las buenas relaciones nos hacen más felices y más saludables. P-U-N-T-O.
  • Las conexiones sociales nos hacen bien, y la soledad mata. Resulta que las personas con más vínculos sociales con la familia, los amigos, la comunidad, son más felices, más sanos y viven más que las personas que tienen menos vínculos.
  • Experimentar soledad resulta ser tóxico. Las personas que están más aisladas de lo que quisieran de otras personas, encuentran que son menos felices, son más susceptibles a recaídas de salud en la mediana edad, sus funciones cerebrales decaen más precipitadamente y viven menos que las personas que no están solas.
  • La felicidad no tiene que ver con la cantidad de amigos que tenemos, tampoco tiene que ver con que estemos en una relación, lo que importa es la calidad de las relaciones más cercanas.
  • Vivir en medio del conflicto es malo para la salud.
  • Las personas más satisfechas en sus relaciones a los 50 años fueron las más saludables a los 80 años.
  • Las relaciones cercanas parecen amortiguar algunos de los achaques de envejecer.
  • Las buenas relaciones no sólo protegen el cuerpo, ¡también protegen el cerebro!
  • ¿Por qué es tan difícil de entender y tan fácil de ignorar esta lección? Somos humanos y nos gustan las soluciones rápidas, algo que nos mejore la vida de inmediato y que sea permanente.
  • Podría ser algo tan simple como pasar más tiempo con personas que con pantallas, o amenizar una relación rancia haciendo algo nuevo juntos, caminatas largas o citas nocturnas, o acercarse a ese familiar que no hemos visto en años, porque esas disputas familiares tan comunes dejan una pérdida terrible.
  • La buena vida se construye con buenas relaciones.

 

“No hay tiempo, muy breve es la vida para disputas, disculpas, animosidades, pedidos de cuenta. Sólo hay tiempo para amar y sólo un instante , por así decirlo, para eso.”

Mark Twain

Una ética del lenguaje

Puede que olviden lo que dijiste, pero jamás olvidarán cómo los hiciste sentir.

Carlo Buehner

Para este post tomamos prestado un interesante texto incluido en el libro “La culpa es de la vaca para líderes” de Jaime Lopera Gutiérrez y Marta Inés Bernal Trujillo (2012, Intermedio Editores Ltda. ISBN: 978-958-757-142-4):


En un reportaje dado a un diario colombiano, el filósofo francés Michael Lacroix dio a conocer algunos de sus aforismos, motivos de reflexión para los dirigentes de hoy y de mañana, los cuales enmarcó bajo la idea de que se puede construir una ética del lenguaje. Por ser un tema muy importante en las comunicaciones, especialmente para los líderes, las presentamos a continuación:

  • Mi palabra debe ser cordial: debo saludar, despedirme y dar las gracias.
  • Mi palabra debe ser amable: debo dejar en el aire una suerte de puntos suspensivos para que el otro se exprese; no debo ridiculizar a nadie en público.
  • Mi palabra debe ser positiva: debo ser una fuente de inspiración para los demás.
  • Mi palabra debe ser respetuosa de los ausentes: debo evitar el encadenamiento incesante de juicios sobre los demás, como si la conversación fuera un tribunal virtual.
  • Mi palabra debe ser tolerante: debo exponer mi punto de vista de manera no violenta y escuchar las opiniones distintas a la mía. La buena voluntad de discutir y escuchar es el fundamento de la democracia.
  • Mi palabra debe ser la guardiana del mundo: debo mostrar admiración por lo que me rodea, el mundo natural y el social. Es mejor el exceso de admiración que el exceso de desprecio.
  • Mi palabra debe ser responsable del lenguaje: debo hablar bien mi lengua materna, emplear la palabra exacta, respetar la gramática y la pronunciación, tratar de expresarme con elegancia y refinamiento.
  • Mi palabra debe ser verdadera: debo evitar la mentira, los eufemismos hipócritas y las exageraciones injustas.

Preguntas para reflexión:

  • ¿Cuántas de estas características cumplen tus palabras?
  • ¿Hay respeto verdadero en tus palabras?
  • ¿Qué tan tolerante eres?
  • ¿Qué tan honestas son tus palabras?
  • ¿Qué tienes que hacer para alcanzar una mejor ética del lenguaje?
  • ¿Qué tan coherente es tu lenguaje con tu conducta?

Detenerse también es una opción…

Aprendizaciones 20160601

Cuando sentimos que el recipiente está a punto de rebosar, es tiempo de preguntarnos si realmente vale la pena continuar o si es mejor detenernos.

Algo muy importante: hay cosas que no son negociables. Hay personas que intentarán jugar con tus principios y valores pero es mejor detenerlas y decirles que sus actos no son honestos.

Al final, es mucho mejor detenerse a tiempo antes de que el recipiente se rebose…